Sunday, 30 June 2019
Saturday, 11 May 2019
(mayo 12,2019) ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡FELIZ DIA DE LAS MADRES !!!!!!!!!!
http://robertoaugustomm. blogspot.com/2014/10/roselym- del-valle-hurtado-espana-de. html
Enseñarás a vivir.... pero no vivirán tu vida
Enseñarás a cantar... pero no cantarán tu canción
Enseñarás a pensar.... pero no pensarán como tú
Pero sabrás que cada vez que ellos vuelen, sueñen, vivan, canten y piensen....
Estará en ellos la semilla del camino enseñado y aprendido
Madre Teresa de Calcuta
Una madre nunca se espera nada a cambio su amor no tiene limites.Feliz dia de la madre.
El amor de una madre es el combustible que hace que un ser humano logre lo imposible.
El corazón de una madre es un abismo profundo en cuyo fondo siempre encontrarás perdón.
Una madre tiene algo de Dios y mucho de ángel.
FELIZ DIA DE LAS MADRES
Enseñarás a volar.... pero no volarán tu vuelo
Enseñarás a soñar...pero no soñarán tus sueñosUna madre nunca se espera nada a cambio su amor no tiene limites.Feliz dia de la madre.
El amor de una madre es el combustible que hace que un ser humano logre lo imposible.
El corazón de una madre es un abismo profundo en cuyo fondo siempre encontrarás perdón.
Una madre tiene algo de Dios y mucho de ángel.
No puedo encontrar palabras para describir
lo que es una madre y menos aún para
descifrar su amor maternal.
lo que es una madre y menos aún para
descifrar su amor maternal.
Quien la tenga viva ha de quererla mucho
y quien o quienes la tengan muerta, solo
queda recordarla y rezarle una oración.
queda recordarla y rezarle una oración.
Yo le rezaré una oración.
Thursday, 8 November 2018
Saturday, 13 October 2018
*SE METIERON CON LA GENERACIÓN EQUIVOCADA*
*SE METIERON CON LA GENERACIÓN EQUIVOCADA*
En la fila del supermercado, la cajera le dice a un señor mayor que debería traer su propia bolsa, ya que las bolsas de plástico no son buenas para el medio ambiente.
El señor pide disculpas y explica: "Es que no había esta moda verde en mis tiempos."
La empleada le contestó: "Ese es ahora nuestro problema. Su generación no puso suficiente cuidado en conservar el medio ambiente."
Tiene razón, le dice el señor: nuestra generación no tenía esa moda verde en esos tiempos:
- En aquel entonces, las botellas de leche, de refrescos y las de cerveza se devolvían en la tienda y las enviaba de nuevo al fabricante para ser lavadas y esterilizadas antes de llenarlas de nuevo, de manera que se podían usar las mismas botellas una y otra vez. Así realmente las reciclaban.
- Subíamos las escaleras, porque no había escaleras eléctricas en cada comercio ni oficina, así se conservaba energía eléctrica.
- Íbamos caminando a los negocios en lugar de ir en coches de 300 caballos cada vez que necesitábamos recorrer 1 km.
- Por entonces, lavábamos los pañales de los bebés porque no había desechables.
- Secábamos la ropa en una cuerda, no en secadoras que funcionan con energía eléctrica. La energía solar y la eólica secaban verdaderamente nuestra ropa.
- Entonces teníamos una televisión o radio, en casa, no un televisor en cada habitación.
- En la cocina, molíamos en mortero y batíamos a mano, porque no había máquinas eléctricas que lo hiciesen por nosotros.
- Cuando empaquetábamos algo frágil para enviarlo por correo, usábamos periódicos viejos arrugados para protegerlo, no plástico de burbujas.
- En esos tiempos no usábamos podadora eléctrica para cortar el césped; usábamos una podadora que funcionaba a músculo.
- Hacíamos ejercicio trabajando, así que no necesitábamos ir a un gimnasio para correr sobre cintas mecánicas que funcionan con electricidad.
- Bebíamos directamente del grifo o en vaso de cristal cuando teníamos sed, en lugar de usar vasitos o botellas de plástico cada vez que teníamos que tomar agua.
- Cambiábamos las navajas de afeitar en vez de tirar a la basura todo el rastrillo sólo porque la hoja perdió su filo.
- En aquellos tiempos, los chicos iban en sus bicicletas a la escuela o caminando, en lugar de usar a su mamá o papá como taxista.
- Teníamos un enchufe en cada habitación, no varios multicontactos para alimentar una docena de artefactos.
-Y no necesitábamos un aparato electrónico para recibir señales desde satélites situados a miles de kilómetros de distancia en el espacio para encontrar la pizzería más cercana.
- Usábamos teléfonos fijos y sólo había uno cada diez casas.
Hoy Uds. tienen 10 por cada casa, y cuando los desechan las baterías contaminan la tierra y miles de litros de agua.
- Así que me parece lógico que la actual generación se queje continuamente de lo IRRESPONSABLES que éramos los ahora viejos por no tener esta moda verde en nuestros tiempos.
“Sabor a mí”
La siguiente anécdota sucedió en diciembre de 1957, cuando en la cena de Navidad, ya estando comprometidos, mi padre Álvaro Carrillo tomaba Whisky y entre trago y trago le depositaba un beso a mi mamá Anita. Mi madre, como buena mujer, le empezó a reclamar que estaba tomando mucho, sugiriendo que dejara de hacerlo. Pero mi padre hacía “mutis” para servirse otro Whisky y así, sorbo tras sorbo y beso tras beso, los reclamos se hicieron rutina. En una de esas, mi mamá le dijo a Álvaro Carrillo que de tanto beso ya la estaba emborrachando, que ella sin tomar nada ya tenía en la boca el sabor a Whisky; Mi padre, tras una breve pausa, le reviró y le dijo: “lo que tienes en la boca no es sabor a Whisky es… sabor a mí”. Ambos, cómplices de la poesía, entendieron en ese momento que la frase suscitada de ese reclamo era una sentencia poética que debía convertirse canción. Mi madre la anotó como tarea para mi padre y, rompiendo su sobriedad, tomó un trago del vaso de mi papá y brindaron por el que sería, probablemente, el éxito más grande que Álvaro Carrillo haya compuesto.
Tanto tiempo disfrutamos, de éste amor
nuestra almas se acercaron, tanto así
que yo guardo tu sabor
pero tú llevas también... sabor a mí
Si negaras mi presencia en tu vivir
bastaría con abrazarte y conversar
tanta vida yo te di
que por fuerza llevas ya... sabor a mí
No pretendo ser tu dueño
no soy nada yo no tengo vanidad
de mi vida, doy lo bueno
yo tan pobre, qué otra cosa puedo dar
Pasarán más de mil años, muchos más
yo no sé si tenga amor la eternidad
pero allá tal como aquí
en la boca llevarás... sabor a mí
“Sabor a mí” se ha grabado en idiomas distintos al español: japonés, inglés, francés, alemán, mandarín, portugués, ruso, italiano, zapoteco. Le ha dado la vuelta al mundo en una interminable cantidad de voces y de veces. Sus grabaciones deben ser contadas en millones. Desde que fue éxito (1960), jamás ha dejado de ser interpretada. Es un himno al amor y a la identidad, y contiene una cualidad que el compositor oaxaqueño Gil Rivera describe muy bien y le llama “frescura”, pues dice: “que si se le canta a una adolescente de 15, a una mujer de buena25, a una señora de 40 o a una abuelita de 70; todas ellas sentirán y escucharán el mismo mensaje de amor con el que fue escrito”.
Thursday, 6 September 2018
“La verdadera historia de quien fundó Caracas” por Jimeno Hernández.
“La verdadera historia de
quien fundó Caracas” por Jimeno Hernández.
La cultura popular venezolana le atribuye la
fundación de la ciudad de Santiago de León de Caracas al Capitán español Don
Diego de Losada. Eso no es cierto en su totalidad pues entre las páginas
cenicientas de la historia de este valle, se esconde el secreto más íntimo de
la ciudad. Uno que debe ser contado porque muchos no lo conocen y los que sí,
parecen haberlo olvidado.
Según narra el testamento que nos han dejado las
crónicas y epístolas rubricadas durante aquellos remotos años de la conquista
española, fue durante el transcurso de las calurosas horas de una tarde de
Julio en 1567 que la expedición de Don Diego de Losada llegó a este valle.
Aquellas almas aventureras habían pasado horas improvisando una trocha entre el
espeso follaje tropical al son de sus espadas cuando algo los hizo detener la
marcha repentinamente.
El escenario que se desplegaba ante sus ojos los
dejó atónitos. Entre la alta maleza y las espinas de las trepadoras aparecieron
las ruinas de una villa europea. De aquella tupida vegetación surgían los
estantillos chamuscados de lo que parecía haber sido una cerca y, unos cuantos
metros más atrás, se podían observar los vestigios de algunos ranchos. Los
hombres del Capitán no encontraron a nadie en el sitio. El poblado había sido
abandonado hacia bastante tiempo y había sido víctima de una candela. Igual
inspeccionaron los alrededores y no hallaron sobrevivientes ni cadáveres
frescos. Tampoco pudieron oler la fetidez de la muerte en el ambiente. Lo que
si encontraron allí fue unos cuantos huesos. Regados por el lugar había uno que
otro carapacho de bovino, la mandíbula de un caballo, un par de costillas y
hasta un cráneo humano. Aquellas ruinas que encontraron los hombres de Don
Diego formaban parte de un espectro estático y testigo mudo de una tragedia. Se
habían tropezado en su camino con un verdadero pueblo fantasma.
Eso ocurrió exactamente en las laderas de un
cerro que en la actualidad se conoce como El Calvario y se encuentra ubicado al
noroeste de Catia. Lo que aconteció aquella tarde no fue casualidad. Don Diego
se topó exactamente con lo que estaba buscando. Aquellas ruinas eran la “X” en
el mapa del tesoro. Finalmente había llegado al lugar en el que alguna vez
había existido la Villa de San Francisco, un hato ganadero que constituía el
último paradero antes de llegar a las minas de oro cercanas al área de los
Teques, esas que custodiaban los feroces hombres del cacique Guaicaipuro.
El Capitán Losada no fue el primero en llegar
aquí a Caracas ni fue su fundador, mas bien fue el cuarto conquistador en
atreverse a colonizar esta zona. Él fue el hombre que refundó la ciudad sobre
aquellas ruinas para revivirla.
La Gloria no puede ser toda del Capitán Losada
pues la verdadera historia de la fundación de la ciudad de Caracas empieza a
escribirse siete años antes de aquella tarde de Julio de 1567 a manos de otro
personaje. El primero en establecerse frente al Ávila fue un conquistador que
llegó de una isla no muy lejana. Llevaba por nombre el de Francisco Fajardo y
era nacido en un diminuto caserío llamado “Pueblo de Mar” que hoy se conoce
como Porlamar en Margarita. Era hijo de un blanco peninsular y de Doña Isabel,
una india nieta del Cacique Charaima de la tribu de los Guaiquerí. Sus orígenes
y los aconteceres de su vida lo excluyen del estereotipo del típico
conquistador. Para empezar, Fajardo era un mestizo cuya sangre lo ataba a dos
mundos completamente distintos y con un océano inmenso de por medio. Fue uno de
los pocos afortunados que vivió en familia y gozó de los privilegios del
apellido de su padre. Tan sortario fue este mestizo que hasta el mismísimo Rey
de España le otorgaría el derecho de llevar el Don antes de su nombre. Durante
su infancia fue educado en las maneras española pero solía escuchar los relatos
de su madre para, poco a poco, ir descubriendo su vínculo familiar con caciques
de tierras plagadas de riquezas y distintas a su isla natal. En esa cabeza de
soñador no tardaría en germinar el ideal de la convivencia pacífica entre
españoles y aborígenes.
FAJARDO SE VA A LA COSTA
En los tiempos que el corazón de aquellas
tierras del Nuevo Mundo era desconocido y se dilataba únicamente hasta donde
alcanzaban el ánimo, la perseverancia y la fuerza del brazo de la espada, la
costa de Venezuela era fracturada por el reino para las excursiones de los
conquistadores. De Cabo de la Vela a Maracapana para los Belzares; de
Maracapana a la punta de Paria para los de Cubagua y de Paria hasta las bocas
del Marañón para Diego de Ordás. Es entonces cuando el Gobernador Gutiérrez de
la Peña corta un nuevo tajo que abarca desde Maracapana hasta Borburata y se lo
cede a Don Francisco Fajardo.
Este aventurero y conocedor de las lenguas
indígenas emprendió en 1555 su primer viaje a la costa. Se embarcó acompañado
de un puñado de hombres y en esa expedición llegó hasta Chuspa donde recogió
información de la zona y entabló relación de amistad con los caciques costeños
Naiguatá y Guaicamacuare. Su segunda empresa a tierra firme la realizó dos años
después, cuando se hizo acompañar por casi un centenar de Guaiqueríes y un
pequeño contingente de españoles. Desembarcaron al oeste de Chuspa en un lugar
que bautizaron como Panecillo y en su llegada los caciques amigos le cedieron
al mozo un terreno a las laderas de un cerro donde podría plantar un asiento.
Con aquellas buenas nuevas marchó de allí a Borburata y después al Tocuyo para
obtener del gobernador los títulos para la conquista del valle. Al regresar al
lugar donde debían asentarse, las relaciones con los indios de la zona
empezaban a marchitarse y sufrieron una emboscada que les propinó el cacique
Paisana, quien terminó envenenando las aguas del rio diezmando la expedición
que se vio obligada a devolverse hasta Margarita.
Su tercera expedición la realizó en 1560 y se
fue a la costa escoltado de doscientos indios y una docena de españoles
llevando consigo los títulos sobre la tierra obtenidos de la Audiencia de Santo
Domingo. Al desembarcar en Caruao se garantizó la benevolencia del Cacique
Guaicamacuare y se adentró camino a El Tocuyo. Encontró en el camino al cacique
Terepaima en pie de guerra pero pudo apaciguarlo al hablarle en su idioma.
Llegó a Nueva Valencia del Rey donde obtuvo la ratificación de sus títulos de
Don Pablo Collado y se comprometió a bautizar una villa con el nombre de aquel
señor. De allí partió con un puño de ganado en dirección al valle que debía
conquistar.
Fue así como aquel año, en tierras que
pertenecían a la tribu de los Teremainas, la gente de Fajardo levantó a orillas
del Guaire por primera vez un seto para el ganado y unos ranchos, fundando a
una villa que bautizó con el nombre “San Francisco”. El lugar era ideal para el
asentamiento español por las facilidades que ofrecía el terreno para moverse a
caballo y su cercanía a la costa bajando por la quebrada de Tacagua. Al final
de esa cañada, Fajardo cumplió su palabra y fundó en su salida al mar el
poblado de Nuestra Señora del Collado, una población de La Guaira que
actualmente se conoce con el nombre de Caraballeda.
Entre esos dos poblados permanecieron en paz
durante algunos meses hasta que llegó a la villa un indio con dos águilas
doradas y aseguró a sus habitantes que no muy lejos de allí existían montañas
atestadas de oro. Al poco tiempo llegaron las noticias a El Tocuyo y por una
curiosa paradoja humana, en contraste a la tolerancia que había experimentado
con los indios de la zona, los españoles, con los cuales Fajardo también
compartía la sangre que corría por sus venas, empezaron a desprestigiarlo y
conspirar en su contra dando rienda suelta a las más picantes y venenosas
intrigas. Lenguas viperinas murmuraban en el Tocuyo y en San Francisco que
Fajardo era inferior porque estaba emparentado con los irracionales, que su
astucia era propia de los barbaros de su raza, que si de los criollos se podía
fiar poco de los mestizos nada y hasta aseguraban que era un hombre peligroso.
Tal fue el escándalo que Fajardo fue despojado de sus cargos y remitido a
prisión en El Tocuyo.
La fiebre del oro enloqueció a los españoles
decretando sentencia de muerte a la paz en el valle porqué, como dicen por ahí,
la codicia rompe el saco. Cuando comenzaron el acoso a las mujeres y la
violencia para saber dónde estaba el oro, finalmente estalló la guerra y la
villa fue arrasada por las fuerzas de Guaicaipuro. El lugar fue abandonado y
Fajardo murió en una horca de Cumaná a manos de Alonso Cobos en 1564 sin jamás
regresar a “San Francisco”.
Después de Fajardo vinieron otros aventureros
con la esperanza de revivir la villa y hacerse así con las minas de oro de Los
Teques. Juan Rodríguez Suarez fue el segundo en llegar pero perdió la vida en
combate. A este lo sucedió una expedición a mando de Luis Narváez que también
fracasó. La voracidad de sangre de los indígenas no dio tregua a los españoles
que comenzaron a referirse a la zona como el valle del miedo. Los que llegaron
al sitio vivían aterrorizados de las arremetidas y le rezaban a San Sebastián
para que los protegiera de las flechas porque les llovían todas las noches
entre gritos, el retumbar de los tambores y el sonido del botuto. Algunos hasta
decían haber visto la sombra de monstruos entre la vegetación ya que los
hombres de Guaicaipuro y Paramacay iban vestidos con pieles de jaguar, petos de
caimán y utilizaban las cabezas de aquellos saurios como casco.
En fin, la ciudad de Caracas no fue fundada
realmente por un español en 1567 como ahora dice la gente. Nuestra capital fue
fundada por un mestizo margariteño en 1560 y esta fue abandonada en varias
ocasiones. A la cuarta fue la vencida y el Capitán Don Diego de Losada se quedó
con la gloria de llevar el título de fundador de Caracas, así lo dice su tumba
en Cubiro mientras nadie sabe donde reposan los restos de Francisco Fajardo.
@jjmhd
Thursday, 26 July 2018
BEBIDAS VENEZOLANAS
Lo que no conocemos de lo nuestro; variedades de licores venezolanos
Cada rincón aporta sus aromas y sabores para lograr unos licores que te llevan de viaje, desde el Cabo de San Román hasta el nacimiento del río Ararí, desde la Sierra de Perijá hasta el Delta del Orinoco. Encontrarás sabores que ningún otro lugar del mundo te ofrece. Aquí va la lista de licores que debes probar en Venezuela antes de morir. Venezuela es mucho más que ron y cervezas. Si, claro, nuestro ron y nuestra “espumosa bien fría” tienen hasta premios internacionales, pero lo cierto es que en la variedad (de bebidas) está el gusto. Cada rincón aporta sus aromas y sabores para lograr unos licores que te llevan de viaje, desde el Cabo de San Román hasta el nacimiento del río Ararí, desde la Sierra de Perijá hasta el Delta del Orinoco. Encontrarás sabores que ningún otro lugar del mundo te ofrece. Aquí va la lista de licores que debes probar en Venezuela antes de morir.
Cocuy
Esta bebida, aún desconocida para algunos venezolanos, ha sido preparada por los aborígenes desde mucho antes de la llegada de los españoles. Propia de la región Nor-occidental, hasta hace muy poco estaba prohibida por su alto contenido alcohólico. Tiene un sabor fuerte con un toque dulzón y muy gustoso aroma.
Aunque actualmente existe una versión industrial embotellada, la mejor es la artesanal. La encontrarán en taparitas de barro cocido en los áridos y remotos poblados de Falcón y Lara. Dicen los expertos que podría ser con una buena promoción y divulgación podría superar en sabor y calidad al tequila .
Ron culebra
Esta bebida exótica, por no decir aterradora, se encuentra en poblados muy remotos en las sabanas paraguaneras. Literalmente es una botella de aguardiente, ron blanco o cocuy que tiene dentro una serpiente (no venenosa). Los pobladores la utilizan como bálsamo para las dolencias, y los abuelitos de esos pueblos también lo beben, y se lo ofrecen a todos los turistas que pasan por el lugar para probar su valentía. ¿Tú te atreverías a probarlo?
Ponche Caraqueño, Ponche Andino Ponche Llanero y Ponche Capao
A lo largo de nuestro país encontraremos cuatro tipos de Ponche. El Caraqueño se prepara con Ron, Leche Condensada, Huevos y Limón,el que no lleva huevo se le denomina Capao ( se vende en el oriente del país ) y se vende embotellado en la ciudad o de manera artesanal en los poblados del cerro “el Ávila”. El Andino se prepara a base de “Miche”, huevos, azúcar y flan, y se vende únicamente en los Andes Venezolanos. Por último, el Ponche Llanero, también conocido como ponche de San Juan, se prepara a base de aguardiente, huevos criollos, canela, leche y mazamorra de maíz. Este también se encuentra en los llanos venezolanos de manera artesanal y es vendido por tradición únicamente durante el día de san juan después del mediodía, ¡algo por lo que realmente vale la pena esperar todo el año!
Miche
El Miche sabe a los Andes, ¡eso lo dice todo! Esta bebida a base de un inusual destilado de hinojo es capaz de calentar a cualquiera en la noche más fría. También existe una versión del miche conocida como “Miche Callejonero”, en la que el destilado de Hinojo se mezcla con guarapo de caña y aliñado con patas de Res. Nota: el miche callejonero solo se puede probar en Mérida.
Macerados frutales
Los macerados tienen un sabor distinto en cada región, ya que se preparan con los ingredientes típicos de cada sitio. En los andes los encontrarás de fresa y mora a base de “Miche”. En La colonia Tovar, serán de durazno y fresa a base de Ron blanco. En ambos casos, los licores son casi una “necesidad” para mantenerse en calor en esos paisajes montañosos.
Si pasamos por los llanos o por la zona noroccidental del país, los encontraremos hechos a base de Aguardiente o de “Cocuy” con frutos silvestres como el “Poncigué”, el “Píritu”, el “Cují” o la “Urupagüa”. Harán estremecer hasta al más macho.
Anís “Cartujo”
El Anís “Cartujo” venezolano es una bebida de sabor realmente dulce destilada del Anís de muy alta calidad. Se puede encontrar hasta debajo de las piedras y a un costo muy accesible… resultando incluso más económico que el ron o la cerveza. Generalmente se toma puro y seco, aunque hay una versión embotellada con leche de coco. Lo interesante de éste Anís, es que, según las creencias populares, no puedes tomar agua luego de tomar Anís porque perderás tu estado de sobriedad, y el “Ratón” al día siguiente no tendrá igual.
Chicha
En nuestro país podemos encontrar tres versiones de chicha. La chicha sin alcohol se vende como bebida refrescante a lo largo del territorio nacional, y está hecha a base de arroz. En segundo y tercer lugar, la chicha llanera y la chicha andina, ambas elaboradas con fermento de maíz pero con una diferencia fundamental. Mientras que la chicha llanera se fermenta con guarapo de panela, la chicha andina se hace con guarapo de piña. Con un buen espíritu científico, ¡prueba ambas y saca tus propias conclusiones!
Licor de uvas silvestres
Es un licor que solo podemos encontrar monte adentro en los llanos venezolanos y que únicamente se elabora de manera artesanal. Sin ánimo de exagerar, tiene un sabor único, que no encontrarás en otro lugar del mundo y por el que vale la pena adentrarse a lo más profundo de la sabana llanera. Palabra de exploradora…
Calentaíto
Sólo escuchar su nombre ya te hace entrar en calor. La bebida típica del páramo andino se sirve caliente, pero solo puedes beberla una vez que “deje de echar humo”. Consiste en una mezcla de miche con más de 27 hierbas locales. Ojo, debes ser precavido y no tomar mucho, ya que mientras te encuentres en el páramo su efecto será mantenerte en calor, pero a medida que bajes de las montañas irá en ascenso tu borrachera. Y si la bebiste “echando humo”, también irá en aumento el ardor por la quemadura de tu boca, ¡así que cuidado!
Vinos de frutas
Cuando de vinos se trata, tal vez nadie piense en Venezuela. Sin embargo, acá también tenemos una pequeña producción de vinos de frutas. En lugares como Villa de Cura podemos encontrar de cambur (banana) y de tamarindo, en Mérida y la Colonia Tovar de Fresas y Moras. En Colonia Tovar también podemos encontrar una pequeña destilería de Vino Tinto conocido como “Tinto Coloniero” que no deberás dejar de probar.
Licores “Colonieros”
Llamados así por ser elaborados en la Colonia Tovar, un rinconcito montañoso de donde no querrás regresar. Además de los Vinos frutales y el Vino Tinto, acá también se encuentran otro tipo de licores como lo son el licor de crema de Avellana y Cacao, el Ronmiel y el Brandy “Coloniero”. Con sus dulces aromas a chocolate o miel y suaves texturas, detenerse será imposible. Para cuando te des cuenta, ya será demasiado tarde: alguien tendrá que llevarte a casa.
Levantón andino
Los Andes quizás se lleven el premio por su variedad de bebidas. Si te encuentras con ánimos de entrar en calor de una manera diferente, el “Levantón andino” será la bebida indicada. ¿Qué es eso de Levantón? Es una bebida afrodisíaca súper potente a base de Miche, que según los andinos, ¡es capaz de levantar hasta un muerto!
Mistela
Sin salir de los Andes, encontramos otro licor bastante particular: la “mistela”. Es una mezcla de miche con hierbas medicinales que se da a las parturientas para mantener el calor corporal y que todos los papás aprovechan para celebrar el nacimiento del nuevo miembro de la familia. Así que no hay que perderse la oportunidad de “beberte los miaos” que nos ofrezca algún orgulloso padre andino.
Licores de café y cacao, y café con licor
Los licores de café y cacao se consiguen en todo el territorio nacional, pero los de más alta calidad los encontraremos en el oriente venezolano. Ciudades como Puerto Píritu, Barcelona, Puerto la Cruz o Cumaná se dejan invadir por los aromas mezclados del mar y de éstos licores tan deliciosos al gusto.
También es posible la combinación de café con licor. Se puede encontrar con Anís, Miche, Aguardiente o Cocuy, pero sin lugar a dudas, ¡en el Hatillo es donde mejor la preparan!
Cachiri
Debemos ir hasta la selva amazónica para degustar esta bebida de origen indígena. Se elabora desde mucho antes de la llegada de los españoles a América, con un fermentado de yuca y bajo el mismo principio que la chicha. Su sabor es realmente agradable, y la experiencia de conocer la bebida y la cultura que la creó es altamente recomendable.
Amargo de angostura
Un saborizante y aromatizante utilizado en los más prestigiosos tragos a nivel mundial, así como en muchos platos gourmet del mundo, tiene su origen en Venezuela. En un principio, ¡fue un medicamento contra la cólera! Está hecho a partir de un concentrado de plantas locales.
Aunque actualmente la mayor producción del mismo sea en Trinidad y Tobago, vale la pena pasar por Ciudad Bolívar y probar el autóctono, elaborado con las hierbas originales de donde lo hicieron por primera vez, pues, nada como la receta original, ¿no?
¿Y las bebidas no alcohólica , ni que decir ?
Papelón con limón
Esa mezcla refrescante de panela, agua y limón (es decir, de dulce y ácido) nos encanta para acompañar lo que sea. Mientras más frío, mejor.
Jugo de caña
¡Esto sabe a viaje! El jugo de caña de azúcar a veces puede ser muy dulce y por eso nos encanta ponerle bastante limón para compensar. Servido con mucho hielo, es la gloria.
Mamonada
Si pasan por Carora, en Lara, no pueden dejar de probar esta bebida que se hace con la pulpa del mamón. Más venezolano que eso, nada. Como sólo se consigue allí, cualquier persona de Carora les puede indicar cómo llegar al sitio donde la venden.
La vitamina merideña
Esta es la bebida típica de la ciudad de los caballeros: un poco de leche, canela, azúcar y varios ingredientes secretos para recargar energías. Se toma bien fría y se consigue en el mercado de la ciudad.
Chicha andina
Las chichas cremosas con mucho hielo, leche condensada y canela las conseguimos en todos lados; pero la andina es diferente. La base es maíz molido y lleva guarapo de piña que se deja fermentar. Es un sabor único que hay que probar.
Carato de maíz
A veces lo confunden con la chicha andina, pero su sabor es distinto. Se prepara agregando casabe, harina o yuca al agua hirviendo y después de un proceso de fermentación, también lleva jugo de piña y pimienta dulce. Es una bebida muy nutritiva que se debe tomar fría y es común encontrarla en los puestos a los lados de la carretera, sobre todo en Oriente.
Tizana
¡Nos encanta por lo refrescante! Y se trata, ni más ni menos, de muchos pedacitos de frutas picados. Parece un jugo, pero no lo es. Si está dulcita, mejor.
Cocada
No puede faltar porque además el coco es como gritar ¡Caribe! Y esta bebida fría la sabemos apreciar mucho. Si le ponen un poquito de leche condensada, es más deliciosa todavía.
La Gastronomía Venezolana es maravillosa , variada , mística y mágica pero será solo cuando el Venezolano tenga la capacidad de valorar y apreciar realmente lo que tenemos y lo que significa nuestra identidad que podremos consolidarla como una de las mejores del Mundo
Cada rincón aporta sus aromas y sabores para lograr unos licores que te llevan de viaje, desde el Cabo de San Román hasta el nacimiento del río Ararí, desde la Sierra de Perijá hasta el Delta del Orinoco. Encontrarás sabores que ningún otro lugar del mundo te ofrece. Aquí va la lista de licores que debes probar en Venezuela antes de morir. Venezuela es mucho más que ron y cervezas. Si, claro, nuestro ron y nuestra “espumosa bien fría” tienen hasta premios internacionales, pero lo cierto es que en la variedad (de bebidas) está el gusto. Cada rincón aporta sus aromas y sabores para lograr unos licores que te llevan de viaje, desde el Cabo de San Román hasta el nacimiento del río Ararí, desde la Sierra de Perijá hasta el Delta del Orinoco. Encontrarás sabores que ningún otro lugar del mundo te ofrece. Aquí va la lista de licores que debes probar en Venezuela antes de morir.
Cocuy
Esta bebida, aún desconocida para algunos venezolanos, ha sido preparada por los aborígenes desde mucho antes de la llegada de los españoles. Propia de la región Nor-occidental, hasta hace muy poco estaba prohibida por su alto contenido alcohólico. Tiene un sabor fuerte con un toque dulzón y muy gustoso aroma.
Aunque actualmente existe una versión industrial embotellada, la mejor es la artesanal. La encontrarán en taparitas de barro cocido en los áridos y remotos poblados de Falcón y Lara. Dicen los expertos que podría ser con una buena promoción y divulgación podría superar en sabor y calidad al tequila .
Ron culebra
Esta bebida exótica, por no decir aterradora, se encuentra en poblados muy remotos en las sabanas paraguaneras. Literalmente es una botella de aguardiente, ron blanco o cocuy que tiene dentro una serpiente (no venenosa). Los pobladores la utilizan como bálsamo para las dolencias, y los abuelitos de esos pueblos también lo beben, y se lo ofrecen a todos los turistas que pasan por el lugar para probar su valentía. ¿Tú te atreverías a probarlo?
Ponche Caraqueño, Ponche Andino Ponche Llanero y Ponche Capao
A lo largo de nuestro país encontraremos cuatro tipos de Ponche. El Caraqueño se prepara con Ron, Leche Condensada, Huevos y Limón,el que no lleva huevo se le denomina Capao ( se vende en el oriente del país ) y se vende embotellado en la ciudad o de manera artesanal en los poblados del cerro “el Ávila”. El Andino se prepara a base de “Miche”, huevos, azúcar y flan, y se vende únicamente en los Andes Venezolanos. Por último, el Ponche Llanero, también conocido como ponche de San Juan, se prepara a base de aguardiente, huevos criollos, canela, leche y mazamorra de maíz. Este también se encuentra en los llanos venezolanos de manera artesanal y es vendido por tradición únicamente durante el día de san juan después del mediodía, ¡algo por lo que realmente vale la pena esperar todo el año!
Miche
El Miche sabe a los Andes, ¡eso lo dice todo! Esta bebida a base de un inusual destilado de hinojo es capaz de calentar a cualquiera en la noche más fría. También existe una versión del miche conocida como “Miche Callejonero”, en la que el destilado de Hinojo se mezcla con guarapo de caña y aliñado con patas de Res. Nota: el miche callejonero solo se puede probar en Mérida.
Macerados frutales
Los macerados tienen un sabor distinto en cada región, ya que se preparan con los ingredientes típicos de cada sitio. En los andes los encontrarás de fresa y mora a base de “Miche”. En La colonia Tovar, serán de durazno y fresa a base de Ron blanco. En ambos casos, los licores son casi una “necesidad” para mantenerse en calor en esos paisajes montañosos.
Si pasamos por los llanos o por la zona noroccidental del país, los encontraremos hechos a base de Aguardiente o de “Cocuy” con frutos silvestres como el “Poncigué”, el “Píritu”, el “Cují” o la “Urupagüa”. Harán estremecer hasta al más macho.
Anís “Cartujo”
El Anís “Cartujo” venezolano es una bebida de sabor realmente dulce destilada del Anís de muy alta calidad. Se puede encontrar hasta debajo de las piedras y a un costo muy accesible… resultando incluso más económico que el ron o la cerveza. Generalmente se toma puro y seco, aunque hay una versión embotellada con leche de coco. Lo interesante de éste Anís, es que, según las creencias populares, no puedes tomar agua luego de tomar Anís porque perderás tu estado de sobriedad, y el “Ratón” al día siguiente no tendrá igual.
Chicha
En nuestro país podemos encontrar tres versiones de chicha. La chicha sin alcohol se vende como bebida refrescante a lo largo del territorio nacional, y está hecha a base de arroz. En segundo y tercer lugar, la chicha llanera y la chicha andina, ambas elaboradas con fermento de maíz pero con una diferencia fundamental. Mientras que la chicha llanera se fermenta con guarapo de panela, la chicha andina se hace con guarapo de piña. Con un buen espíritu científico, ¡prueba ambas y saca tus propias conclusiones!
Licor de uvas silvestres
Es un licor que solo podemos encontrar monte adentro en los llanos venezolanos y que únicamente se elabora de manera artesanal. Sin ánimo de exagerar, tiene un sabor único, que no encontrarás en otro lugar del mundo y por el que vale la pena adentrarse a lo más profundo de la sabana llanera. Palabra de exploradora…
Calentaíto
Sólo escuchar su nombre ya te hace entrar en calor. La bebida típica del páramo andino se sirve caliente, pero solo puedes beberla una vez que “deje de echar humo”. Consiste en una mezcla de miche con más de 27 hierbas locales. Ojo, debes ser precavido y no tomar mucho, ya que mientras te encuentres en el páramo su efecto será mantenerte en calor, pero a medida que bajes de las montañas irá en ascenso tu borrachera. Y si la bebiste “echando humo”, también irá en aumento el ardor por la quemadura de tu boca, ¡así que cuidado!
Vinos de frutas
Cuando de vinos se trata, tal vez nadie piense en Venezuela. Sin embargo, acá también tenemos una pequeña producción de vinos de frutas. En lugares como Villa de Cura podemos encontrar de cambur (banana) y de tamarindo, en Mérida y la Colonia Tovar de Fresas y Moras. En Colonia Tovar también podemos encontrar una pequeña destilería de Vino Tinto conocido como “Tinto Coloniero” que no deberás dejar de probar.
Licores “Colonieros”
Llamados así por ser elaborados en la Colonia Tovar, un rinconcito montañoso de donde no querrás regresar. Además de los Vinos frutales y el Vino Tinto, acá también se encuentran otro tipo de licores como lo son el licor de crema de Avellana y Cacao, el Ronmiel y el Brandy “Coloniero”. Con sus dulces aromas a chocolate o miel y suaves texturas, detenerse será imposible. Para cuando te des cuenta, ya será demasiado tarde: alguien tendrá que llevarte a casa.
Levantón andino
Los Andes quizás se lleven el premio por su variedad de bebidas. Si te encuentras con ánimos de entrar en calor de una manera diferente, el “Levantón andino” será la bebida indicada. ¿Qué es eso de Levantón? Es una bebida afrodisíaca súper potente a base de Miche, que según los andinos, ¡es capaz de levantar hasta un muerto!
Mistela
Sin salir de los Andes, encontramos otro licor bastante particular: la “mistela”. Es una mezcla de miche con hierbas medicinales que se da a las parturientas para mantener el calor corporal y que todos los papás aprovechan para celebrar el nacimiento del nuevo miembro de la familia. Así que no hay que perderse la oportunidad de “beberte los miaos” que nos ofrezca algún orgulloso padre andino.
Licores de café y cacao, y café con licor
Los licores de café y cacao se consiguen en todo el territorio nacional, pero los de más alta calidad los encontraremos en el oriente venezolano. Ciudades como Puerto Píritu, Barcelona, Puerto la Cruz o Cumaná se dejan invadir por los aromas mezclados del mar y de éstos licores tan deliciosos al gusto.
También es posible la combinación de café con licor. Se puede encontrar con Anís, Miche, Aguardiente o Cocuy, pero sin lugar a dudas, ¡en el Hatillo es donde mejor la preparan!
Cachiri
Debemos ir hasta la selva amazónica para degustar esta bebida de origen indígena. Se elabora desde mucho antes de la llegada de los españoles a América, con un fermentado de yuca y bajo el mismo principio que la chicha. Su sabor es realmente agradable, y la experiencia de conocer la bebida y la cultura que la creó es altamente recomendable.
Amargo de angostura
Un saborizante y aromatizante utilizado en los más prestigiosos tragos a nivel mundial, así como en muchos platos gourmet del mundo, tiene su origen en Venezuela. En un principio, ¡fue un medicamento contra la cólera! Está hecho a partir de un concentrado de plantas locales.
Aunque actualmente la mayor producción del mismo sea en Trinidad y Tobago, vale la pena pasar por Ciudad Bolívar y probar el autóctono, elaborado con las hierbas originales de donde lo hicieron por primera vez, pues, nada como la receta original, ¿no?
¿Y las bebidas no alcohólica , ni que decir ?
Papelón con limón
Esa mezcla refrescante de panela, agua y limón (es decir, de dulce y ácido) nos encanta para acompañar lo que sea. Mientras más frío, mejor.
Jugo de caña
¡Esto sabe a viaje! El jugo de caña de azúcar a veces puede ser muy dulce y por eso nos encanta ponerle bastante limón para compensar. Servido con mucho hielo, es la gloria.
Mamonada
Si pasan por Carora, en Lara, no pueden dejar de probar esta bebida que se hace con la pulpa del mamón. Más venezolano que eso, nada. Como sólo se consigue allí, cualquier persona de Carora les puede indicar cómo llegar al sitio donde la venden.
La vitamina merideña
Esta es la bebida típica de la ciudad de los caballeros: un poco de leche, canela, azúcar y varios ingredientes secretos para recargar energías. Se toma bien fría y se consigue en el mercado de la ciudad.
Chicha andina
Las chichas cremosas con mucho hielo, leche condensada y canela las conseguimos en todos lados; pero la andina es diferente. La base es maíz molido y lleva guarapo de piña que se deja fermentar. Es un sabor único que hay que probar.
Carato de maíz
A veces lo confunden con la chicha andina, pero su sabor es distinto. Se prepara agregando casabe, harina o yuca al agua hirviendo y después de un proceso de fermentación, también lleva jugo de piña y pimienta dulce. Es una bebida muy nutritiva que se debe tomar fría y es común encontrarla en los puestos a los lados de la carretera, sobre todo en Oriente.
Tizana
¡Nos encanta por lo refrescante! Y se trata, ni más ni menos, de muchos pedacitos de frutas picados. Parece un jugo, pero no lo es. Si está dulcita, mejor.
Cocada
No puede faltar porque además el coco es como gritar ¡Caribe! Y esta bebida fría la sabemos apreciar mucho. Si le ponen un poquito de leche condensada, es más deliciosa todavía.
La Gastronomía Venezolana es maravillosa , variada , mística y mágica pero será solo cuando el Venezolano tenga la capacidad de valorar y apreciar realmente lo que tenemos y lo que significa nuestra identidad que podremos consolidarla como una de las mejores del Mundo
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